
Si últimamente has entrado en una barbería y has escuchado palabras como fade, taper, low fade o mid fade, probablemente hayas pensado: ¿pero no es todo un degradado?
No exactamente.
Cada técnica consigue un resultado diferente y elegir bien puede cambiar por completo tu look.
Fade: el degradado que nunca pasa de moda
El fade se caracteriza por una transición progresiva desde una zona muy corta hasta una mayor longitud en la parte superior.
Puede hacerse a diferentes alturas:
- Low fade: comienza más abajo y ofrece un resultado más discreto.
- Mid fade: la transición empieza aproximadamente a media altura.
- High fade: el degradado sube más y crea un look más marcado.
La elección depende de cuánto quieres destacar el corte y de las proporciones de tu rostro.
Taper: más natural, menos radical
El taper mantiene más cantidad de cabello en los laterales y concentra el degradado principalmente en zonas como las patillas y la nuca.
Es una opción perfecta si quieres un acabado limpio y moderno, pero sin llegar al contraste de un fade.
Además, suele ser muy fácil de llevar en el día a día.
El clásico sigue siendo un clásico
No todo tiene que ser un degradado.
Los cortes clásicos siguen funcionando porque son versátiles, elegantes y fáciles de adaptar.
Un corte con tijera, una raya lateral o un estilo más tradicional pueden conseguir un resultado igual de potente cuando están bien ejecutados.
Entonces, ¿cuál deberías elegir?
No existe un corte universal.
Tu elección debería depender de tu tipo de cabello, la forma de tu rostro, la cantidad de mantenimiento que estás dispuesto a hacer y, sobre todo, del estilo que quieres transmitir.
Porque llevar un corte de moda está bien.
Llevar un corte que realmente encaje contigo está mucho mejor.
El consejo ARCANO
La próxima vez que te sientes en el sillón, no tengas miedo de preguntar.
Te explicamos qué opción puede funcionar mejor contigo y adaptamos la técnica a tu estilo.
No se trata de elegir el corte más popular. Se trata de encontrar el tuyo.
